Pasai Donibane/Pasajes de San Juan. Euskal Museoa, Bilbao
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domingo, 23 de mayo de 2010

La cueva de Kobeaga. Vivir en la prehistoria al borde del mar


La cueva de Kobeaga II y sus usuarios en la prehistoria.

El hogar exterior, al abrigo de la cornisa de la cueva.

Uno de los usuarios de Kobeaga II exhibe una lanza con armadura de microlitos geométricos de sílex, elaborada a escala.

Acarreando leña para el hogar.

Trayendo mariscos desde la costa en el zurrón.

Para el Euskal Museoa de Bilbao se construyó una maqueta representando a la cueva de Kobeaga II (Ispaster, Bizkaia). Esta cavidad fue habitada en la prehistoria (entre el octavo y séptimo milenio a.C.) por un pequeño grupo humano que utilizaba para su alimentación y subsistencia, entre otros recursos, el marisqueo, aprovechando la proximidad de aquel exiguo asentamiento a la costa. Seguramente de modo estacional aquellas gentes consumieron cuanto les ofrecía el mar y los restos de aquellas sencillas comidas y de los hogares con los que se calentaban perduraron siendo estudiados por los prehistoriadores.
Se escogió una gran escala (1/10) para representar en detalle la compleja topografía en pendiente (practicamente en el fondo de una dolina) de la cueva. Los habitantes prehistóricos fueron representados en torno al hogar de la boca de la cueva, entre restos de conchas fruto de su consumo, o llegando a la misma desde sus escarpados accesos.

Dando caza al lobo. Las loberas


Otra de las maquetas para el Euskal Museoa de Bilbao, inspirada en este caso en la Lobera de Guibijo (Cuartango, Álava).
Se trata de un eficaz y simple sistema de caza, utilizado en las batidas contra el lobo, que asolaba antaño con sus correrías los rebaños de altura. Son construcciones de grandes dimensiones, con dos largas paredes (300 metros de longitud en Guibijo) convergentes en un profundo foso, al que los batidores conducían a las desgraciadas bestias para darles fin. En ambas paredes y en el recorrido interior había diferentes apostaderos y portillos (como los representados en detalle en la maqueta), donde otros cazadores aseguraban que los animales no se evadieran de la trampa mortal o los acosaban por detrás.
Dadas las grandes dimensiones de la estructura se escogió la escala N (1/160) para su representación.

Bordas, Txabolas, Cabañas. Construcciones pastoriles

Desde la más remota prehistoria nos encontramos con buenos ejemplos de cómo el ser humano ha resuelto sus necesidades de cobijo y vivienda. Primero de una forma temporal y efímera, para acabar en el desarrollo edificativo que todos conocemos.
Precisamente conservando su sencillez y temporalidad, ocupadas y utilizadas al ritmo estacional que imponía el pastoreo, nos encontramos con las bordas y demás construcciones, cuyos restos aún podemos contemplar en los montes.
Remitiéndose al ámbito pirenáico vasco, el Euskal Museoa de Bilbao quiso representar las diferentes soluciones arquitectónicas utilizadas en el pastoreo de altura.
Todas las maquetas propuestas se construyeron a la misma escala: 1/32 (54 mm.), para una mejor comparación de soluciones técnicas y tamaños, y se acompañaron de las correspondientes figuras.
Se trata de las siguientes:

Borda construida con armazón de madera y ramaje, cubierta de tepes, poco más que un refugio temporal.

Borda de planta rectangular y pequeñas dimensiones. Levantada con paredes de mampostería y empinada cubierta de madera y ramaje,dotada de unas mínimas instalaciones anexas, como el encerradero para el ganado.

Detalle de la anterior. Obsérvese la preocupación por dotar a la puerta de elementos profilácticos, como las cruces o las eguzkilore.

Borda de planta circular y cubierta 'por aproximación de hiladas' o 'de falsa cúpula'. Construida en mampostería en seco. Es muy sólida, pero el espacio interior es exiguo, poco más que un refugio.

Vista trasera de la anterior, se observa el 'morcuero' o montón de piedras, acumulación fruto de los necesarios y periódicos mantenimientos de esta construcción.

Borda de planta rectangular y buenas dimensiones. El espacio interior permite desarrollar actividades a cubierto (quesería, lana, etc.) con una cierta comodidad. Presenta paredes de mampostería, armadas con pies derechos de madera. La cubierta, también con armadura de madera, presenta una elaborada terminación, mediante 'tejas' del mismo material.